Trastorno de Ansiedad Generalizada

Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)

Vivía todo el día preocupada. Cuando alguien de mi familia tenía que alejarse de casa, me aparecían ideas horribles. Los imaginaba accidentados o siendo víctima de un robo violento. La preocupación por distintas cuestiones, aparecía casi en forma permanente. Siempre encontraba un tema para hacerme problema. Ahora no puedo creer que se pueda vivir sin tensión, pero es posible.
María Fernanda, paciente de AYUDA

¿Qué es la preocupación excesiva?

Sin lugar a dudas, las preocupaciones son parte de la vida cotidiana. En los tiempos que corren, es esperable que las preocupaciones sobre temas relacionados con el área laboral y económica formen parte de las conversaciones cotidianas. Normalmente, las personas no se preocupan respecto de prevenir situaciones gratificantes, como por ejemplo, ganar un premio o pasar un día de campo.

Pero una persona con Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) puede comenzar a preocuparse por la posibilidad de que le roben el premio cuando va a cobrarlo o de sufrir un accidente en la ruta, camino al día de campo. Es decir que las preocupaciones son desproporcionadas respecto del suceso temido y aparecen en la vida cotidiana en forma persistente y difícil de controlar e interfieren en el desempeño de la persona. La preocupación es excesiva, ya sea por el monto de distrés que genera la situación que se teme o bien por el tiempo que utiliza la persona en preocuparse, lo que hace que inevitablemente tenga consecuencias negativas sobre su calidad de vida.

A veces, el contenido de la preocupación carece de lógica pero, igualmente, genera ansiedad.

Las personas que padecen el Trastorno de Ansiedad Generalizada, tienden a pensar catastróficamente y realizan verdaderos esfuerzos para prevenir posibles amenazas; de ahí que a nivel conductual, utilicen una variada gama de maniobras para neutralizar o controlar aquello que temen. En algunos casos, llegan a preocuparse por la preocupación, padeciéndola como incontrolable e intentan suprimirla, de una manera poco efectiva y terminan fracasando.

¿Qué preocupaciones afectan a las personas con T.A.G.?

Los temas son variados:

  • La posibilidad de tener un accidente o una enfermedad
  • La posibilidad de que alguien de la familia tenga un accidente o enfermedad.
  • El rendimiento en el trabajo, la escuela, no obstante, ser éste adecuado.
  • Llegar tarde a una cita aunque sea por pocos minutos.
  • El futuro económico.
  • Desperfectos en la casa o el auto, aunque sean de poca importancia.

¿Cuáles son los síntomas físicos del TAG?

Básicamente, el TAG es un trastorno caracterizado por síntomas relacionados a la tensión sostenida por períodos largos de tiempo. Los estados de preocupación constante hacen que distintas zonas del cuerpo vayan contrácturandose y, de allí, derivan la mayoría de los síntomas, tales como:

  • Cansancio excesivo e imposibilidad de descansar, sueño no reparador.
  • Dolor de cabeza frecuente.
  • Palpitaciones o pulso acelerado.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Transpiración o manos frías.
  • Boca seca.
  • Mareo, vértigo, sensación de desvanecimiento.
  • Náuseas, diarrea, dolores de estómago.
  • Contracturas musculares (“nudos”).
  • Dificultad para conciliar el sueño o relajarse.
  • Tragar con dificultad o sensación de bulto en la garganta.
  • Bruxismo o rechinar de dientes.

Otras manifestaciones son:

  • La irritabilidad es un signo que aparece con frecuencia. Por ejemplo, un contratiempo menor puede ser el causante de un conflicto.
  • La impaciencia es otra de las características de la persona con TAG o la incapacidad para tolerar la espera.
  • Respuestas exageradas de susto o sobrecogimiento.
  • Sensación de aceleración mental, de “no poder parar”.
  • Angustia, tristeza, ganas de llorar, visión negativa que abarca varias áreas de la vida.

 

¿Cómo actuan las personas con TAG?

En principio y como consecuencia de la preocupación excesiva, las personas con TAG siempre tienen presente la necesidad de estar alertas o preparadas. Esto las convierte en “controladoras” de todo lo que les puede provocar temor. Aquellos que temen sufrir un accidente en la autopista, manejan a baja velocidad por los carriles de la derecha. Los que temen por la salud de sus hijos los llevan, permanentemente, al médico o intentan detectar signos incipientes de enfermedad. Otros distribuyen teléfonos móviles a todos los integrantes de la familia para poder chequear cómo están. Las dificultades para delegar y terminar haciéndose cargo de todo son más la norma que la excepción a nivel laboral. Poseen un alto sentido del deber y la responsabilidad. También se observan tendencias al perfeccionismo.

El TAG lleva a la persona afectada a adoptar conductas de evitación, de chequeo o de reaseguro. Estas conductas pueden calmar, momentáneamente, la ansiedad, pero finalmente, se vuelven un factor de perpetuación de los pensamientos negativos. Así, una persona va a malgastar buena parte de su energía y su tiempo en llevar a cabo maniobras para intentar evitar que ocurran desgracias que están totalmente fuera de su alcance. Como por ejemplo, tratar de evitar que un neumático estalle en la ruta.

Es por ello que pueden tornarse irritables, impacientes y suelen enojarse ante lo más insignificante. Muchas veces, toman más responsabilidades de las que son capaces, que sumados a la tendencia al perfeccionismo, generan la sensación de “aceleración mental” o nerviosismo y cansancio permanente.

Impacto en la familia

Las familias que tienen un miembro que padece TAG, sufren las consecuencias porque es frecuente que quien lo padece tenga pensamientos catastróficos ante la evaluación errónea de la posibilidad de que un ser querido sufra, por ejemplo, un accidente. Esto genera, como hemos explicado, una serie de reacciones en la familia, como el enojo o la incomprensión, que, muchas veces, involucran a otros. En los tratamientos, es importante que participen los familiares o la pareja para colaborar con el proceso de recuperación del paciente.

En las familias donde existe una persona que padece TAG, los demás miembros de alguna manera se verán afectados.
¿Dónde encontrar ayuda?

Es importante que si en su grupo familiar nota algunas de las conductas descriptas, sería beneficioso cuanto antes consultar para poder realizar un correcto diagnósticoy prevenir las consecuencias desfavorables en la calidad de vida de la persona que está sufriendo.

Si Ud. se ha decidido a superar su problema y mejorar su calidad de vida, en laASOCIACION AYUDA contamos con profesionales capacitados y especializados en Trastornos de Ansiedad (médicos psiquiatras y psicólogos ) que lo ayudarán a lograr su recuperación.
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